Publicar un libro ya no es un privilegio de unos pocos. Hace veinte años tenías que rogar a editoriales, soportar rechazos y esperar meses para ver tu obra en papel. Hoy basta con una conexión a internet y la decisión de hacerlo. La autopublicación ha abierto las puertas: cualquiera con una historia que contar puede convertirse en autor. La pregunta no es si se puede. La pregunta es: ¿cuándo vas a dar el paso?